BOLSAS FRENTE A LATAS

bolsas

Escuche el otro día una noticia que llamó mi atención y curiosidad por su repercusión en nuestro día a día. Trataba del envasado en bolsa en lugar de en latas, en la noticia se hablaba de las ventajas de hacerlo de ese modo frente a la que ya es para nosotros la tradición de las latas.

Bien es cierto, que ya desde hace años yo había visto como en hostelería era un modo habitual de envasado. Desde sopas hasta salsas se envasaban en bolsas que se sellaban y así eran guardadas en el modo que correspondiese. En ese momento, pese a llamar mi atención, no se me ocurrió que pudiese convertirse en la forma habitual de guardarlo del mismo modo en mi casa.

Lo que escuché me recordó lo que yo había visto y me paré a ver cuáles eran todas esas ventajas, seguro que algunas que yo ya había visto, y seguro que más. Y sí, resultó interesante. Hablaban de la comodidad, no solo de transporte, sino de almacenaje. Y os aseguro que es cierto, es que lo he visto. Pero lo más importante, pensad en vuestro hogar, en el día a día de cada uno, que es lo que a los de a pie nos ocupa, y lo que nos hace la vida un pelín más cómoda.

Además de estas ventajas hablaban también de otro montón de cosas importantes. Aseguran que garantiza una mayor vida útil de los alimentos, lo que también resulta importante, imaginaos lo que podría eso significar a la hora de alimentos perecederos, cuanta comida no acabaría en la basura desperdiciada.

Hablaban de la ausencia de sabor metálico, de la menor huella de carbono. A mí esto se me escapa, aunque sé que tiene que ver con la cantidad de gases efecto invernadero que se emiten en la cadena de producción. Y por ahí va también el hecho de que supondría un menor número de residuos de envases, que todo suma.

Todo esto sin olvidar que garantiza una mayor seguridad alimentaria, tengamos en cuenta que hablamos de comida.Bien es cierto que desde hace tiempo conozco ciertas marcas, sobre todo en cosmética e higiene, que utilizan este tipo de envase “ecológico” como recambio, para rellenar el envase que ya se tiene de una primera compra, y así evitar tanto volumen de desperdicio.

Bolsas que contienen producto que rellenan la botella que compraste, cremas que vienen en viales que encajan perfectamente en el envase de cristal que ya tenemos. Y he sabido también de ciertas cadenas de supermercados (como Mercadona) que ya están evitando embalajes superfluos y envases poco prácticos en sus marcas blancas, como sería por ejemplo la caja de una pasta de dientes, algo a lo que creo que nadie presta atención, que todos acabamos quitando nada más llegar a casa, y que no nos garantiza ningún tipo de seguridad ni nada que no quede ya más que claro en el propio tubo.

Solo nos ocupa un espacio, tanto en la cesta como en el sitio de guardarlo, y luego en nuestra cesta de reciclaje del cartón, que yo si separo y utilizo. Por no hablar del coste que supone para la empresa el pagar esa caja, y que claro que luego repercute en el precio de producto, y por tanto en el importe de nuestra compra, desde cualquier punto de vista es importante.

Todos sabemos que cuando llegamos a casa con la cesta de la compra, y empezamos a guardar, esto aquí, lo otro allá, esto le quito y aquello lo preparo, acabamos llenando una bolsa de envases que tirar que no contienen producto como tal. Está claro que nos machacan con la ecología y el reciclaje, es cierto también que muchos de nosotros hace años que estamos más que concienciados, pero es que en ocasiones la solución no es solo reciclar, sino evitar generar tantos residuos que después tenemos que reciclar.

Y queda claro que todos debemos aprender, y desde luego crear una conciencia no solo individual, sino social y colectiva. Pero nunca está de más que los grandes, los que pueden a nivel importante, también nos ayuden.
Más teniendo en cuenta que más que suponerles un problema, les supone muchísimas ventajas que nos las están contando. Ahorro de espacio, tanto de almacenaje como de transporte, en lo que también influye el menor peso.

Esto supone un ahorro en costes, además del ahorro de producción, de residuos, y de otras muchas cosas que seguro que alguien que entienda sabe mejor que yo. Vamos que está muy bien. No hace tanto se estaba demonizando el plástico, contaminante, difícil de reciclar, y qué sé yo cuántas más cosas poco bonitas.

Pero hablamos de nuevos polímeros, que para eso se investiga, y en los que se están consiguiendo avances, avances que demuestran no sólo que están siendo más biodegradables, sino que su vida útil es más larga ya que se reutilizan o reciclan para darles otra utilidad. Y sobre todo, avances en la garantía de conservación del producto que contienen.

Que aquí y ahora se habla de comida, y no sólo con garantía de seguridad alimentaria, sino de mayor seguridad alimentaria, y mayor vida útil. Esto es lo que prima. Aunque claro, si además se acompaña de una mayor eficiencia operativa, lo que traducido a mi idioma cotidiano entiendo que significa una mayor y mejor productividad a menor coste. Ya que doy por hecho que debe influir también en el precio final del producto, y por tanto señores, en mi bolsillo y en el de ustedes.

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